Buen 2023 para Chile, a pesar de la caída en producción

Un buen 2023 para Chile, a pesar de la caída en los volúmenes producidos


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21/01/2024 | 4min de lectura aprox. | Logística Chile

En el 2023, los agroexportadores de Chile enfrentaron problemas muy parecidos a los del Perú. Los fenómenos climatológicos también fueron el factor que condicionó la producción de sus principales cultivos. Desde los incendios forestales a inicios del año, que perjudicaron a casi 12,000 agricultores, hasta las últimas lluvias producidas en primavera, que afectaron cultivos claves como la cereza en el inicio de su campaña.

A pesar de las fuertes lluvias, paradójicamente Chile lleva arrastrando un problema de escasez hídrica desde hace seis años. Es cierto que las recientes precipitaciones aliviaron a ciertas regiones en lo que a la falta de agua respecta. Sin embargo, la escasez de infraestructura hídrica de calidad provocó que las afectaciones sean diversas. Se reportaron varias inundaciones, desbordes de ríos y empozamiento de agua directamente en los terrenos.

Aun con la caída productiva de sus principales cultivos, el ordenamiento comercial chileno, acompañado de una demanda internacional estable, permitió que la agroexportación chilena cierre con un crecimiento positivo. Al cierre del 2023, el vecino país habría crecido cerca de 6% en el valor total de sus exportaciones.

 

¿Como les fue a los principales productos de la agroexportación chilena?

El claro líder de la agroexportación chilena sigue siendo la cereza y todo indica que no será desplazado en el corto ni mediano plazo. A pesar de ello, la cereza ha tenido un año extremadamente complicado. Las fuertes lluvias y granizadas de finales del 2022 perjudicaron gravemente el final de temporada 2022/2023. Sin embargo, pudieron cerrar positivamente dicha campaña gracias al aumento de las hectáreas cultivadas de este producto.

exportaciones chilenas

Para la nueva campaña de cerezas 2023/2024, las inusuales lluvias de primavera han afectado gravemente las plantaciones, provocando pudrición parda causada por el hongo Monilia laxa Sacc y particiones debido a la sobre absorción de agua en la dermis del fruto. Esto ha generado una caída de casi 33% en los envíos en el último bimestre del año anterior.

A pesar de todos estos problemas, los envíos chilenos de cereza cerraron con un total de 455,675 toneladas por un valor de US$ 2,346 millones. Esto significó una caída de aproximadamente 5% en el volumen de los envíos, pero con un crecimiento del 8% en el valor de las remesas. Esto se debió al buen precio internacional del cual gozó la cereza chilena, US$ 5.15 por kilogramo (14% mayor al obtenido en promedio el 2022).

Esto demuestra el gran potencial que tiene este fruto tan demandado en los principales mercados internacionales y no hará más que alentar a las empresas que ya están tratando de generar cultivos masivos en el Perú. Es probable que cuando estas compañías tengan éxito se genere un salto en las agroexportaciones parecidas a cuando el Perú inició con el arándano.

El segundo producto con mayores envíos fue la uva. Los despachos chilenos perdieron el liderazgo mundial de esta fruta en parte por su redireccionamiento hacia la cereza y al gran crecimiento sostenido de los envíos peruanos. El 2023 no fue del todo positivo para este producto. Esta fue una de las frutas que más sufrió por los problemas hídricos en la primera mitad del año. Sin embargo, las abundantes precipitaciones, el cambio varietal de los últimos años y los rendimientos favorables que ha mostrado esta nueva campaña generaron un impulso durante el final del año. Con ello, los envíos totalizaron en 651,008 toneladas por un valor de US$ 1,058 millones de dólares. Esto significó una caída del 14% en el volumen, pero con un crecimiento del 5% en el valor. Los precios favorables obtenidos durante todo el año ayudaron a revertir la caída en el volumen. La uva chilena se cotizó en promedio en US$ 1.63, casi 22% por encima del 2022.

El arándano es otro producto que causa mucho interés debido a la directa competencia con la producción peruana. En esta ocasión, el arándano no pudo obtener la misma suerte que la uva pues los precios no pudieron compensar la fuerte caída en los volúmenes obtenidos. Los desastres naturales y las altas temperaturas se encargaron de que el desempeño de la fruta fuera menor durante el 2023. También existe un factor importante que es la redirección de la fruta hacia el procesamiento como congelado y al reemplazo de los cultivos que se está dando de forma paulatina. Todo ello ha provocado uno de los mayores desplomes que sufrió Chile en el 2023. Con un total de 145,728 toneladas por un valor de US$ 534 millones, experimentó una caída del 19% en el volumen y 25% en el valor. El precio recibido por los productores chilenos fue de apenas US$ 3.66 por kilogramo en promedio (7% menor al año anterior).

Fuente: Freshfruit.pe


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