El transporte aéreo se dispara un 50% y el marítimo repunta
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10/03/2026 | 3min de lectura aprox. | Logística Internacional
La guerra en Oriente Medio impacta seriamente en las cadenas globales de suministro. El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está elevando los costes logísticos y generando incertidumbre en el transporte internacional de mercancías, un factor especialmente sensible para sectores como la moda, que dependen de rutas rápidas y estables entre Asia y Europa.
El impacto más inmediato se está registrando en el transporte aéreo. En la última semana, las tarifas entre Asia y Europa han pasado de 2,62 dólares a 3,96 dólares por kilo, lo que supone un incremento cercano al 50%, según datos recogidos por Global Trade Magazine y DANews. En las rutas entre Asia y América, el coste también ha aumentado con fuerza, pasando de 4,10 a 5,95 dólares por kilo.
El aumento responde a varios factores simultáneos. La suspensión de vuelos en determinados corredores de Oriente Medio y las restricciones para sobrevolar determinadas zonas han reducido las rutas disponibles entre Asia y Occidente. En la práctica, el tráfico aéreo se está concentrando en un corredor mucho más estrecho que atraviesa el mar Caspio y bordea el mar Negro.
Esta situación ya está teniendo efectos directos en la industria de la moda rápida. Muchas empresas utilizan el transporte aéreo para reponer colecciones a gran velocidad y mantener ciclos de producto cada vez más cortos. La interrupción de rutas ha provocado que parte de la mercancía permanezca temporalmente retenida en aeropuertos asiáticos.
En el transporte marítimo, el impacto está siendo por ahora más gradual, aunque los primeros indicadores apuntan a un cambio de tendencia. El Drewry World Container Index, uno de los principales indicadores del sector, registró un aumento del 3% en la primera semana de marzo, hasta 1.958 dólares por contenedor de cuarenta pies, tras siete semanas consecutivas de descensos.
En algunas rutas clave, los incrementos ya son más visibles. Los fletes entre Shanghái y Los Ángeles han subido un 10%, hasta 2.402 dólares por contenedor, mientras que los envíos entre Shanghái y Nueva York han aumentado un 7%, hasta 2.977 dólares. Los analistas apuntan que la recuperación de la producción asiática tras el Año Nuevo chino también está contribuyendo a elevar la demanda logística.
A estos factores se suma el encarecimiento de la energía. El precio del barril de Brent alcanzó el 9 de marzo los 120 dólares, un 30% más en apenas una semana, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro global de crudo. El rally del petróleo se cortó en seco cuando Donald Trump afirmó que la guerra está “prácticamente terminada”, devolviendo el precio del crudo a los 93 euros. Sin embargo, el impacto directo en el transporte marítimo fue inmediato: se incrementó el precio de las rutas marítimas a causa del aumento del coste del combustible para los buques.
La presión sobre los costes logísticos también está aumentando por el encarecimiento de los seguros y el riesgo operativo en zonas clave del comercio mundial. El estrecho de Ormuz, por donde transitaba alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo, se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación para el transporte internacional.
Aunque el impacto todavía está lejos de la disrupción registrada tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, el sector logístico advierte que la evolución del conflicto será determinante. Si las tensiones se prolongan, el aumento del combustible, las primas de riesgo y las restricciones operativas podrían trasladarse rápidamente a los precios del transporte y, en última instancia, al coste final de los productos para las empresas de moda y sus consumidores.
Fuente: Modaes